viernes, 11 de julio de 2014

CRÓNICA NEGRA. EL FINAL DE UN SUCESO MEDIÁTICO EN SALVATIERRA DE MIÑO




Pronto se cumplirán 100 años desde que aquella España de principios de siglo asistiera a uno de los sucesos que habrían de conmocionar a la opinión pública y que concitaría una condena unánime por parte de toda la sociedad. Hablamos de un brutal asesinato cuyo móvil sería el robo y que vendría a ser conocido como el Asesinato del Federal cometido el 21 de Enero de 1919.


El cuerpo de la victima hallado en un pozo.




EL ASESINATO DEL FEDERAL.

José Delgado Guzman, un conocido Empresario del rastro madrileño, popularmente conocido como “el Federal”, se había desplazado para realizar algunas gestiones propias de su negocio a la ciudad de Orense. Es aquí donde tres individuos cometerán su crimen. Los sujetos en cuestión son Antonio Fernandez, de mal nombre “El marracú”, Nicolás Rodríguez Valentín, alias “El valentín” y un tercero apodado “El gallego”.Todos ellos con antecedentes y expresidiarios. El plan minuciosamente urdido comienza cuando Nicolás sale de la Carcel de Medina y deposita la fianza para que su colega “El gallego “ pueda salir también en libertad. Juntos y libres de cargos parten hacia Monforte de Lemos y más tarde para el lugar en donde habrían de cometer su crimen, la ciudad de Orense.



Lugar del crimen. Casa do marracú crtra Vigo-Villacastín. Foto Pacheco. Diario ABC



Existe una reconstrucción de los hechos realizada por el instructor del caso en la época juez Marquina:



“Nicolas Rodriguez “ EL Valentín” Reconoce que se apeó del coche en la calle de San Miguel en Orense. En la Plaza Mayor Valentin recuerda los soportales. Se paran en la calle del Villar a la altura del numero 9, conocida la casa con el nombre de Hotel Madruga y tras inspeccionar la habitación del hotel se confirman los extremos sobre el albergue del reo en Orense. Después fueron hasta la calle de Colón donde dijo haber comido, casa que resultó ser la de Lola de Oporto en donde su sobrina Dolores Area facilitó la entrada y en compañía de su tía contestaron con amplitud a las preguntas del juez reconociendo en Valentin a la persona que acompañaba al “gallego” en dos comidas realizadas en la casa. También recordaron al gallego en compañía de la victima por un retrato de la misma que les mostró el juez y como durante la comida aparecería un tercero que reconocerían como el marracú. Ambas mujeres que son gente honrada se mostraban muy impresionadas por todos estos hechos.

Más tarde se dirigieron a los jardines del Posío donde el valentin dijo haber esperado al gallego para desenterrar una caja con dinero procedente del botín del robo a un tren correo."

El juez Marquina con sus colaboradores. Foto pacheco. ABC




El tal Nicolás habría de ser la pieza clave en el esclarecimiento de los hechos ya que delató a sus cómplices. El dinero conseguido del robo y muerte del comerciante ( 8000 pts) habría de ser enterrado en Monforte de Lemos en el interior de una caja cuyo custodio sería el marracú. El dinero precisamente generaría tensiones que acabarían con la muerte del gallego a manos de el valentín por disparos de arma de fuego. El tercer cómplice, el Marracú, lograría huir a Cuba, donde se pierde su paradero a pesar de detener a su familia en la isla y traerla de regreso acusada de complicidad.



EL EPISODIO DE SALVATIERRA DE MIÑO. Marzo 1924


El marracu que como habíamos dicho huyera adentrándose en la isla de cuba el 7 de julio de 1919, debió sentir añoranza de los suyos y después de la pérdida de su hijo Sergio el 21 de mayo en el Hospital de Santiago de Cuba como consecuencia de una enfermedad durante la travesía en barco, así como la deportación de su mujer e hijas, vuelve a la península y decide instalarse en Portugal. En principio se mueve entre Caminha y Valença, para estar cerca de su hijo Jose Antonio Fernandez, residente en la Guardia. En enero más confiado se instala en Monçao. La policia de Orense al tanto de esto envía a un inspector, el Sr Serrano y a dos agentes a Salvatierra de Miño. Uno de los agentes pasa a Portugal y detecta la presencia del marracú en Monçao si bien cuestiones diplomáticas y jurisdiccionales impiden la detención. El agente con astucia se identifica y comenta a la policía portuguesa que el individuo le parece sospechoso a lo que los portugueses se acercan al marracú y como este no posee documentación lo detienen. El agente de Orense siguiendo con su interpretación le resta importancia a la detención pero aconseja a sus colegas la expulsión de territorio portugués haciéndolo estos y llevándolo en la barca a la otra orilla. En la barca con los portugueses y el marracu viaja el agente español que en cuanto pisó el lado de Salvatierra junto con su compañero y el inspector Serrano se abalanzaron sobre el reo y lo esposaron ante la alarma de los policías portugueses que solo entonces comprendieron lo peligroso de la detención.  Y este es el final de una trágica historia en la que desde un embarcadero en una villa miñota se hace justicia a un desalmado crimen de principios del siglo pasado.

Fuentes- Hemeroteca: Periodicos El Sol 1919, ABC 1919, El Regional diario de Lugo, 1924.

Para saber más: Con interesantes y minuciosas aportaciones al suceso descrito en este post.

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