viernes, 23 de febrero de 2018

CRONICAS DE LA GUERRA CIVIL EN SALVATIERRA DE MIÑO- El militar Francisco Villarrubia



Cortesía de Antón Lorenzo " Xaque ". En las casas de la parte central de la fotografía los más viejos del lugar recordarnan el Bar Tablón y la ferretería de Don Germán y Doña Pura 



El golpe militar del General Franco ha sido objeto de estudio desde diferentes perspectivas y no ha sido una excepción en la zona del Condado por parte de estudiosos e historiadores. Este artículo pretende darle un enfoque mixto en el que de una parte, lo subjetivo y de otra los datos más rigurosos, vayan de la mano para entretejer esta historia del pasado reciente. Mezclaremos tradición oral y testimonios con reseñas de hemerotecas y documentos oficiales en un intento de acercarnos a aquella dura realidad de la época.

Francisco Villarrubia Fernández se había graduado en la Academia de Infantería de Toledo a finales del año 1922. Este sería el principio de una carrera militar que le permitiría ir subiendo de graduación a lo largo de los años y de no pocas vicisitudes. Con una sólida formación militar, tres años después y en la misma Academia de Toledo, se le asigna en el mes de mayo de 1925 el rango de Alférez. A partir de este momento Villarrubia se embarca en destinos lejanos que le llevan en primera estancia a África. En esa época Tetuán es un destino arriesgado por cuanto España está inmersa en la guerra del Rif, pero al mismo tiempo facilitaba que las políticas de ascenso por meritos de guerra impulsaran la carrera militar. De esta forma apenas dos años después Francisco Villarrubia ya ostenta el grado de Teniente perteneciente al Batallón de cazadores de África, nº 3 con Guarnición en Tetuán. El militar contrae matrimonio en Vigo con María Luisa López Alonso y suponemos que este vínculo marital habría de condicionar su próximo destino, no sin antes prestar servicio en guarniciones en las Islas Canarias y Baleares. En el año 1934 se le adscribe al cuerpo de carabineros y finalmente, en una noticia fechada por el periódico el Pueblo Gallego con fecha 31 de Diciembre de 1935 se lee textualmente: “El Teniente de carabineros D. Francisco Villarrubia Fernández de la Quinta comandancia ha sido destinado a la provincia de Pontevedra” .

El teniente de carabineros recalará en Salvatierra de Miño donde establecerá su residencia en la rúa Fonte da Vila, en un primer piso donde compartirá vecindad con José Martín Martín un policía de Ávila alojado en el bajo del mismo edificio a través de cuyos familiares nos llega parte de esta historia. Para entonces Villarrubia es el comandante militar de la plaza y máxima autoridad militar en Salvatierra. Como es sabido entre el 16 y el 18 de Julio del 36 se produce el levantamiento militar. No parece que en un primer momento el Comandante se adhiera a la sublevación. No son tiempos para indecisos y la urgencia de los acontecimientos empuja a Villarrubia a tomar una decisión definitiva. El 28 de julio de 1936 el comandante de la plaza manda que se congreguen todos los carabineros, y también guardias civiles de Salvaterra y otros pueblos cercanos frente a la casa de Fonte da Vila. Los uniformados se fueron reuniendo hasta ser unos cuarenta, algunos pertenecían a la casa de carabineros que había en Salvaterra, otros venían de los acuartelamientos de diferentes pueblos cercanos, As Neves, Arbo, etc., y cuando estaban todos se asomó a la ventana de su dormitorio y les expuso en pocas palabras la situación tan grave que se estaba produciendo, recordándoles que él era la máxima autoridad allí y que, por tanto, sólo a él debían obedecer. Pero no se conformó con eso, quiso asegurarse de la adhesión de todos y de cada uno de aquellos carabineros (y también guardias civiles), y les ordenó que fueran subiendo por una estrecha escalera situada en la cocina de su piso, hasta el sobrado de la casa, una amplia estancia de unos 80 metros cuadrados, iluminada por dos ventanas, justo debajo del tejado a dos aguas del edificio. Allí reunió a todos los hombres, y fue preguntando uno a uno para que abiertamente mostrasen su adhesión a la decisión tomada.

 
Casa donde Francisco Villarrubia residia.La ventana mas cercana al balaustre de izquierda a derecha en la parte superior izquierda de la fachada daba luz al despacho del Teniente 


En este lateral se aprecia la ventana superior próxima al tejado que iluminaba una amplia buhardilla de 80 m donde Villarribia busco la adhesión de otros militares






Una vez asegurada la adhesión incondicional de todos aquellos uniformados les ordenó bajar hasta la calle, donde los hizo formar, se puso a la cabeza de la formación, desenvainó su sable y comenzó a marchar en dirección al ayuntamiento dirigiendo el piquete, que caminaba con sus armas reglamentarias al hombro. Una vez allí subió al salón de sesiones, mientras la cuadrilla permanecía en la plaza, esperando sus órdenes en posición de firmes. Había varios curiosos por los alrededores viendo el despliegue, y fue entonces cuando el teniente Villarrubia salió al balcón que da a la Plaza del Castillo e hizo el pronunciamiento militar. Dijo algo como lo que sigue: “En el día de hoy (…) declaro el Estado de Guerra. Quedan anuladas cuantas leyes y disposiciones estaban vigentes hasta este momento. Yo asumo el mando como máxima autoridad militar”. A partir de ese momento el Ayuntamiento quedó incautado y sometido a la única y exclusiva autoridad del teniente Villarrubia, suspendiéndose oficialmente toda actividad no autorizada, especialmente por parte de cualquier miembro de la corporación republicana.

Unos días después de estos hechos se levanta el Acta de constitución de la Comisión Gestora Municipal – Cabildo de Guerra

En la casa consistorial de Salvatierra de Miño, a primero de agosto de mil novecientos treinta y seis, siendo las siete de la tarde se reunió en el salón de sesiones, D. Francisco Villarrubia, comandante militar de esta plaza de Salvatierra, con los señores que al margen se expresan, al objeto de darles posesión de los cargos de gestores o concejales interinos de este ayuntamiento con que han sido honrados por dicha autoridad. Seguidamente el Sr. Comandante militar les da posesión de los referidos cargos de gestores o concejales interinos de este ayuntamiento a los Srs. D. victoriano Alonso Parada, Emilio González Mazaira, Manuel Alonso González, Enrique Gándara Ocampo y José María Rodríguez Cruces y los exhorta al cumplimiento del deber en bien de la Administración y de la Patria que en estos momentos está pasando trances de amargura. Luego se procede al nombramiento de alcalde al nuevo Presidente de este Ayuntamiento acordándose por unanimidad designar a D. Victoriano Alonso Parada, el cual presente acepta y pasa a ocupar la derecha del Sr. Comandante militar " 


A partir de este momento los hechos se precipitan en una vorágine de miserias humanas que destapan rencillas  y dan lugar a actos innombrables. El régimen ejercerá una brutal represalia contra aquellos que lo combatieron en defensa de los valores de la República y por otro lado premiará a todos aquellos que mostraron su adhesión incondicional al nuevo Gobierno de Franco. El teniente Villarrubia pasada la contienda y ya en la órbita de la Falange será ampliamente reconocido y detentará importantes cargos. En el año 1937 varias publicaciones de periódicos afines dan cuenta de Villarrubia en posesión de sendos cargos dentro de la organización:



Esta Delegación de Organizaciones juveniles de Falange Española Tradicionalistas de las J.O.N.S. hace publico para conocimiento de todos, los nombres de los camaradas delegados de servicios de la misma para que los militantes pertenecientes a ella presten el debido acatamiento a las órdenes que de aquellos puedan emanar: Capitán Jefe Militar Camarada Francisco Villarrubia Fernández “



Villarrubia Jefe de Milicias de Falange


Fuentes-
La amargura de la Guerra-Juan José Pino Álvarez
Hemeroteca- El pueblo Gallego, El Telegrama, El progreso, semanario independiente, Diario Republicano, el Motín
Testimonio  y parte del texto Gonzalo Gil- Natural de Salvatierra de Miño donde residió hasta los 17 años. Estudio en la UCM de Madrid y fue Profesor en laa UCM 3 ( Departamento de Biblioteconomia y Documentación). Es autor de libros como  A la Luz de los Prodigios- Alfaguara.
Agradecimientos- Gonzalo Gil y Antón Lorenzo

domingo, 18 de febrero de 2018

LOS TESOROS DEL CONDADO 1

Aunque no es sobradamente conocido, existen evidencias de que las tierras del Condado albergaron explotaciones auríferas como las minas de Oleiros, en el actual emplazamiento del Puerto Seco o las de Fillaboa, lugares estos que ejercieron su influencia sobre la codicia de los hombres. Pero como esto será tema de otro post, en este espacio diremos tan solo que las riquezas pueden adoptar formas diferentes a las del preciado metal  y perderse u ocultarse con el paso del tiempo.

Esos tesoros, como vestigios de épocas pasadas, fenecieron en muchos casos de forma abrupta; Una batalla en la que una espada cae al lecho de un río de la mano exangüe de un guerrero vencido, una Lucerna que derrama su combustible de aceite de oliva en la oscura noche, al ser abatida su dueña por el insidioso ataque de los salteadores de caminos; tal vez un manuscrito no inventariado en el anaquel de cualquier biblioteca anónima. Ha ocurrido siempre porque el tiempo es un inmisericorde verdugo que corre un pesado manto sobre todas las cosas. Y aun así, en ocasiones, sus caprichos nos devuelven por azar algunos de esos recuerdos. Hablaremos en esta entrada sobre gratas reapariciones que son testimonio de un tiempo pasado. Hablaremos de tesoros que tuvimos cerca y permanecen ocultos y otros que emergen para disfrute de su existencia.

LUCERNA DE FIOLLEDO- No hay mucha información sobre su hallazgo. Consultado al respecto Don Antonio de la Peña Santos, Conservador de los fondos arqueológicos del Museo Provincial amablemente nos comenta que si bien existe una ficha en la que se catalogan exhaustivamente las características de la pieza, no se sabe gran cosa sobre las circunstancias de su aparición. Debido al tiempo transcurrido (recordemos que su depósito se remonta al 8 de julio de 1952) no resultará fácil -ni por tradición oral- reconstruir los detalles de su descubrimiento. En su ficha aparece como antiguo propietario Don Juan Novas Guillan, Maestro y Pedagogo Gallego nacido en el Grove. La figura tiene unas dimensiones de 18 cm de longitud por 7,5 de anchura y presenta tres orificios de alimentación dispuestos en triángulo. Del vértice inferior sale un canal que termina en la piquera. Asa rematada en cabeza de ánade. S.II d.C.. Actualmente forma parte de la colección arqueológica del Museo de Pontevedra.


Fotografía del sitio http://www.broncesromanos.com


ESPADAS DE OLEIROS- Cuando Xosé Lois Fernández Piñeiro, por entonces un universitario de la Complutense, vio emerger de las aguas del Miño en el lugar llamado Illa das Touzas aquella forma herrumbrosa de unos 25 cm de largo y 10 cm de ancho, sus conocimientos de la carrera ( Historia) le sirvieron para saber que estaba delante de un hallazgo interesante. Presentaba una hoja con bordes paralelos y una nervadura de sección semicircular enmarcada en dos estrías que se abrían en uve. En esta época las leyes de patrimonio histórico eran un tanto laxas en su redacción. Ni la ley de Mayo de 1933, ni la más reciente de 1985 eran demasiado minuciosas con la propiedad de los hallazgos. Por decirlo de alguna manera tosca: si lo encontrabas era de tu propiedad. Por lo que hasta cierto punto la espada cayó en buenas manos por cuanto se tenía conciencia de su trascendencia. Estamos ante uno de los hallazgos importantes relacionados con el periodo de la edad de Bronce final por la escasez de material de esta época en Galicia y el Norte en General.  Este, no sería el único de su género, ya que del mismo lugar procede otra espada de las mismas características y en mejor estado que forma parte de la colección del Museo Arqueológico de Pontevedra.




Recorte del documento 
Nuevas armas del Bronce Final Halladas en Galicia”
 Gonzalo Meijide Cameselle, Fernando Acuña Castroviejo




LIBRO DE POEMAS DE FRANCISCO SA DE MIRANDA- Una vez más el pasado esplendor de la Finca de Teanes acude a nuestro encuentro. Es el enclave en sí mismo un tesoro por su  leve aproximación al Miño rumoroso, sus señeros arboles y su genealogía de próceres. Asorey con su escultura tallada a Alejandro Mon y landa, enriquecería en arte su entorno más cercano. Pero existe un episodio poco conocido que nos habla de otras riquezas pues también en la sabiduría y el espíritu se halla su prestancia.
En la casa dé Teanes se guardó durante muchos años una reliquia valiosísima de la literatura de nuestro vecino reino. Según la historia, una nieta del poeta lusitano Sá de Miranda  se casó con Fernando Ozores de Sotomayor el cual quiso que en la dote que dieran a su esposa figurase tasado en gran valor el libro original de las poesías de su abuelo, y dice el erudito portugués Theóphilo Braga : “ A edicao das obras de Sá de Miranda de 1595 sobre copia tirada do exemplar que estava en Salvatierra de Galliza, e que foi trazido a Braga para se facer a conferenzia judicial e que tornou conhecido o tacto de ter sido tomado como dote de doña Antonia de Meneses por seu marido don Fernando Ozores de Sotomayor».
 
Edición Fac-simil

Alejandro Mon y Landa- busto del escultor Asorey


Fuente-Minería aurífera romana y poblamiento en la cuenca media del río niño Oria Ferreiro Diz, Carmen González Doval, M. Tania Rial Figueiras, Mario Fernández Pereiro


Fuente-
“Historia da Litteratura Portugueza», volumen IX, Sá de Miranda e a eschola italiana” “Nº 20 de la Revista Mensual “ Mondariz”. 15 de Enero de 1917

Agradecimientos- A Don Antonio de la Peña Santos-Arqueologo y conservador de los Fondos Museo Provincial por los datos aportados y su amable conversación.

martes, 30 de enero de 2018

CRÓNICAS DE LA GUERRA CIVIL EN SALVATIERRA- Testimonios de Gonzalo Gil

¿Por qué qué habéis dicho todos
que en España hay dos bandos,
si aquí no hay más que polvo?
En España no hay bandos,
en esta tierra no hay bandos,
en esta tierra maldita no hay bandos.
No hay más que una hacha amarilla
que ha afilado el rencor.
Un hacha que cae siempre,
siempre,
siempre,
implacable y sin descanso
sobre cualquier humilde ligazón;
sobre dos plegarias que se funden,
sobre dos herramientas que se enlazan,
sobre dos manos que se estrechan....  El Hacha- León Felipe




Soldado con uniforme republicano.  Ängel Domínguez González
 de Corzans-Salvaterra




En el año 2015 recibía en una de las entradas de mi blog titulada Historiasde la Guerra Civil en Salceda y Salvatierra de Miño,  una enérgica reprimenda de un lector que me recriminaba mi falta de rigor en el tratamiento de la información volcada en ese post, error si cabe mayor, al tratarse de un tema siempre delicado que tenía que ver con las víctimas de la Guerra Civil española. Reconocido el error y hallada la reconciliación con esta persona, no solamente logramos acercar posturas, sino que esto ha dado pie a una serie de aportaciones en forma de testimonios que me he comprometido a divulgar. Dichos testimonios tienen su origen en la propia experiencia familiar o en la recogida de relatos orales de las personas involucradas en los hechos. En un principio - dado que contaba con la aquiescencia de su autor - pensé en darle forma, lo que ahora viene a llamarse corrección -  pero finalmente he desistido porque los hechos hablan por sí solos con la fuerza y el dramatismo inherentes al testimonio de Gonzalo, su voz en off.

Esta es una de sus aportaciones:

16- abril de 2015 Hola Jesús,

Hoy he visto tu blog y me he animado a enviarte ese testimonio que te mencioné hace ya bastante tiempo. El conjunto del texto lo envié hace tiempo al Director de la Memoria Histórica. Al menos la versión de mi familia ya no caerá en el olvido.

“En aquel tiempo la reja del calabozo del ayuntamiento no estaba igual que hoy, se veía descubierta hasta un metro del suelo, pero en los años sesenta, con motivo de unas obras, sólo quedó visible su parte más alta, a modo de ventana de ventilación, el resto fue tapiada con argamasa. Hoy el edificio ya no alberga las oficinas del ayuntamiento, pero en 1936 esta reja era una invitación a la curiosidad de un niño como mi tío Pepe, que tenía en ese momento doce o trece años y había vivido a pocos metros de distancia de la parte trasera del antiguo ayuntamiento hasta abril de 1936, mes en que se traslado toda la familia a la nueva casa, en la actual rúa de Fonte da Vila. Mi tío correteaba por la calle donde siempre había jugado, junto a la cárcel, y sentía mucha curiosidad por acercarse a la reja y ver quien estaba preso. Así fue cómo descubrió a un nuevo detenido, un muchacho muy joven, de unos veinte años, o poco más, que todavía no he podido identificar, y le proporcionó una de las experiencias más ingratas de su vida. Probablemente sea esta historia la que me mueve ahora a escribir estas páginas, pues soy ya él único que puede contarla y conozco muy bien la zona en la que ocurrió.

Continuación del párrafo anterior

«...Pero volvamos a una fecha indeterminada, tal vez a primeros del mes de agosto de 1936, cuando mi tío Pepe se encontraba, como dijimos, en la plaza del Castillo, bajo un calor abrasador. Serían sobre las tres y media de la tarde, nadie pasaba por la calle, vio que se acercaban al ayuntamiento dos guardias civiles y entraban por la puerta principal. Sabía que en el calabozo había un hombre joven al que no conocía, como de veinte años o poco más, era alto, tenía el pelo rizo y los ojos azules. Al principio no le dio importancia a la llegada de los uniformados, pero al cabo de un momento decidió ir a curiosear. Se dirigió a la parte de atrás del ayuntamiento, junto a su antigua casa (de la que hoy se conservan las paredes restauradas), y se acercó a la reja de aquel calabozo. En ese momento el muchacho estaba de rodillas, y claramente tenía miedo; un guardia custodiaba la puerta del calabozo, y el otro, con el máuser colgando del hombro por la correa, tiraba del brazo del joven con su brazo libre, con suavidad, animándole a que se pusiera en pie, mientras le decía: “Vamos, no te va a pasar nada, hombre, solo vamos a dar un paseo”. Pero el joven no se fiaba: “no, no quiero” -Decía con desconfianza y miedo- “No te va a pasar nada, sólo vamos a dar un paseo”. Hasta que el joven, comprendiendo que era inevitable, se puso en pie y salieron los tres del calabozo. Salieron también del ayuntamiento y cruzaron la plaza, bajaron por la Cuesta del Castillo, y al llegar al final torcieron a la derecha, en dirección a la estación del ferrocarril. Y siempre lo llevaban de la misma forma, iba un guardia delante, con el máuser al hombro por la correa, luego el muchacho, como a cuatro o cinco metros, y finalmente el otro guardia, a una distancia similar. A mi tío Pepe le causó novedad y los siguió, no tenía otra cosa mejor que hacer con aquel calor, y se daba cuenta de que, a intervalos, el guardia que iba detrás volvía ligeramente la cabeza para saber si todavía los seguía. Serían poco más de las tres y media de la tarde, nadie los vio pasar; cuando llegaron a la estación entraron por su puerta principal y salieron por la del andén, tomando la dirección de As Neves. Siguieron caminando hasta que el andén se acabó, y enfilaron entonces por el camino que discurre paralelo a la vía; mi tío los siguió un poco más, sintiéndose observado con disimulo, pues el uniformado volvía la cabeza de vez en cuando mientras éste seguía caminando cubriendo la espalda del detenido. Continuaron los tres caminando, hasta que mi tío, ya cerca de la Picada, se cansó de seguirlos y se paró; vio cómo rebasaban el talud de tierra del monte del Disco o de la Picada, y llegaban a la altura del riego del matadero, vio también que en vez de seguir por la vía la cruzaron y se metieron a la izquierda, por el camino que conduce a la caseta del matadero (que es muy parecida a la que existía entonces, pero es otra). Los perdió de vista, entonces se dio media vuelta y regresó. Él pensaba que irían hacia As Neves, pero no ¿A dónde irían? Y estando en esa reflexión sonaron varios disparos que le hicieron detenerse y tener conciencia de lo ocurrido: ¡Lo mataron! Y así fue, lo fusilaron en el bosquecillo que queda a la derecha, según se entra por ese camino. Entonces se paró, y muy pronto volvió a ver a los dos guardias civiles, que salían del camino y tomaban la ruta de la vía del tren en dirección a As Neves, donde probablemente estaba su cuartel.

Bernardo ya estaba muerto cuando fue visto por Herminio Grandal, que debió pasar varias horas después por ese camino. Se dirigía a trabajar a una finca próxima propiedad de su familia. Esa estrecha franja de monte donde lo mataron estaba situada entre su finca y el camino. Me lo dijo varias veces su hijo, gran amigo mío desde la infancia. 

Creo que fue en julio de 1997, pero pudo haber sido también un año antes o después, eso no importa. Una mujer se paró delante de nuestra casa y me saludó, yo sabía que era la mujer del Payas, pero no recordaba su nombre. El Payas era muy buen hombre, muy paciente, me enseño a jugar al billar en el pequeño casino de Salvaterra hacia 1966 o 1967. Hablamos un momento de nuestras familias, y antes de despedirme de ella, sin saber bien porqué, le pregunté lo siguiente: ¿No sabrás quien pudo ser un muchacho que en la guerra mataron en la Picada?

–Pobriño –Dijo– “Chamábase Bernardo, y era repartidor de pan en Alxén” (y luego añadió un largo comentario en gallego que aquí reflejo traducido:). “Yo estaba sirviendo en casa de los señores de […] y al día siguiente de que lo mataran me mandaron ellos ir a por el “fasco” (hoja seca de los pinos) a ese monte, y cuando llegué vi que estaba todo el “fasco” manchado de sangre, y lo fui recogiendo para meterlo en el saco, sin dejar de llorar, y cuando acabe de llenarlo me lo puse en la cabeza, y volví llorando todo el camino, pensando en lo que le hicieron, y llena de miedo”.

¿Quién recogió ese cuerpo? ¿Dónde fue enterrado? El nombre de Bernardo me lo dieron dos personas diferentes, y es muy probable que sea correcto, sin embargo, al no conocer el apellido es imposible asociarlo a ningún fusilado. En los recursos informativos de Internet no hay ningún Bernardo (he buscado a fondo). Todavía hoy sigo sin saber quién era este hombre.

Un saludo

Gonzalo


Los textos reproducidos son literales y no han sufrido alteraciones o modificaciones.



Testimonio de: Gonzalo Gil. Natural de Salvaterra de Miño, donde residió hasta los 17 años. Estudió en la UCM de Madrid y fue profesor en la UC3M de Madrid (Departamento de Biblioteconomía y Documentación). Es autor de libros como a la Luz de los Prodigios. Editorial Alfaguara

viernes, 19 de enero de 2018

ARCADIA VALLEY-MISSOURI- ESTAMPAS SEPIA

Aunque el enfoque de los contenidos del blog están relacionados con la historia del Condado-Salvatierra de Miño y Salceda de Caselas- esta vez he tenido la idea de dar un giro más cosmopolita, menos localista a esos contenidos. He rescatado las fotografías de un libro que constituye el legado de mi abuelo materno en sus andanzas por América a principios del siglo XX. Estas fotos y un reloj Ausonia de cuerda modelo Antles de 1884, es lo poco que queda de su memoria y puede ser que la digitalización de esas imágenes depare alguna sorpresa agradable. Como una buena parte de las imágenes pertenecen a América del Norte, haremos una cortés traducción para algún visitante de habla inglesa, que alguno hay, pidiendo disculpas de antemano porque nuestro nivel de inglés es deficiente y habrá que recurrir a traductores automáticos que no siempre lo trasladan de una manera correcta. Esta es otra de una serie que publicaremos de vez en cuando sin alejarnos de la línea histórica seguida hasta el momento.

"Arcadia Valley- Original text in spanish l - Valle de la Arcadia y Prominencia del Piloto en Misouri. Este valle ha sido cantado por poetas y pintado por artistas, contenido en tierno abrazo por las montañas Ozark. Uno de estos picos aquí visibles, es la Prominencia del Piloto, de 600 pies, usando como un guerrero, su cota de azul gris, mineral de hierro, de 12 a 30 pies de espesor que rinde 50 por ciento de hierro puro. Esta vista revela la vía férrea de la Montaña de Hierro , cortando a través de este valle, con el intento de llegar al tesoro de metal que le da nombre."




Although the approach of the contents of blog is related to the history of County-Salvatierra de Miño and Salceda de Caselas-, In this moment I have had the idea to give a more cosmopolitan turn, less local to those contents. I have rescued the photographies of a book that constitutes the legacy of my maternal grandfathers in its fates by America at the beginning of century XX. These photos and a Ausonia clock Antles model of 1884 he is everything what lives on its memory and can be that the digitalization of those images causes some pleasant surprise. As a lot of part of the images belongs to North America, we will make a courteous translation for some visitor of English speech, that some has, requesting excuses because our level of English is deficient and will be necessary to use to automatic translators who not always transfer it of a correct way. This is another in a series that we will publish from time to time without moving away to us of the followed historical line until the moment







Nota- Se trata de un libro de ilustraciones y fotografías de paisajes naturales y urbanos del Mundo con texto al pie de cada imagen. Está encuadernado en piel marrón y no figura ninguna referencia a su autoría, edición o impresión.

miércoles, 17 de enero de 2018

SALVATIERRA DE MIÑO. LICENCIA DE OBRAS 1845

Proyecto solicitado por Antonio Alonso para ampliar una vivienda de su propiedad en Salvatierra con fecha 10 de Diciembre de 1845 al Comandante de Ingenieros de la Provincia.


Tal y como ocurre en nuestros tiempos, hubo otros en los que el procedimiento se asemejaba, salvando las distancias cronológicas, a los que ahora corren. Al menos en lo tocante al consabido “pedir permiso”, no fuera a ser que la autoridad competente nos paralizase la obra con la correspondiente sanción dineraria. Esto debió pasar por la cabeza de este antepasado residente de Salvatierra de MIño, que ante el proyecto para ampliar la vivienda de su propiedad que poseía en el lugar llamado Camino de la Feria, consideró con prudente criterio curarse en salud y formalizar la pertinente solicitud. Lo hacía además -como se desprende de su escrito- para no causar perjuicio a su familia, lindante con la propiedad y con todo lujo de detalles, planos incluidos. Ya se sabe que los intereses y la familia no siempre van de la mano por lo que, razón de más, para cursar esta curiosa petición que aquí reproducimos.

domingo, 20 de noviembre de 2016

MANUEL MARIÑO MENDEZ- O ingrato premio do exilio.




As veces sinto que estou traizoando a historia por todos aqueles retazos do seu corpo que no son quen de aloumiñar, porque ela, é unha dona a que a hai que tratar como amante fiel sin agachar nada que desdibuxe ese idilio. Trátase dun empeño desigual porque o tempo alimenta súa grandeza en tanto que ese mismo tempo empequenece o noso vagar de seres temporais. Así, dende a metafórica expresión de este prefacio tento saldar a miña debeda co achadego alguns anos atrás da figura de Manuel Mariño, que me fixo sentir a necesidade de publicar un post reinvindicando o seu espíritu demócrata e loitador, ainda que certos impedimentos loxísticos me tiveran nunha via morta. De xeito, ese prurito impulsa a decisión de difundir este traballo, porque ainda que inconcluso, aporta certas pinceladas descoñecidas da vida de este persoeiro. Mariño,  non merece este ostracismo que deixa en tan mal lugar o meu preguiceiro romance con aquela devandita moza chamada Historia.


 “Jefe contumaz del socialismo y del movimiento revolucionario de Salvatierra…… Políticamente, según criterio de la Guardia Civil, es un elemento peligroso. Procesado en rebeldía, es la figura central de todo el proceso por los sucesos de Salvatierra”  Fuente: La amargura de la guerra. Juan José Pino Alvarez

Este perfil extraído de los juicios sumarios realizados por el aparato franquista nos permite intuir que el ideario que acompañaba a Manuel  Mariño Méndez no era del agrado del Régimen, ya que el máximo regidor municipal, en ejercicio de sus funciones y con una elevada responsabilidad de estado, luchó por mantener el orden político legalmente establecido ante la sublevación franquista, circunstancia esta que precipitaría su exilio forzoso.

Su historia comienza un 11 de Febrero de 1877 en una parroquia de Salvatierra según se desprende de su partida de nacimiento:*

HOJA DEL LIBRO DE BAUTIZOS Nº 79 


  “En la iglesia parroquial de San Pelayo de Fiolledo Diócesis de Tuy distrito municipal de Salvatierra partido judicial de Pontareas y provincia de Pontevedra yo Don José Antonio Pérez Ribera, abad párroco de la Iglesia parroquial de San Pelayo de Fiolledo en el día 11 de febrero de mil ochocientos setenta y siete bauticé solemnemente un niño que nació el día anterior a las dos de la tarde, hijo legítimo de Antonio Merino * y Alberta Méndez naturales y vecinos de esta parroquia, abuelos paternos Francisco Merino natural de San Lorenzo de Salvatierra e Isabel Barbeito, natural y vecinos de esta, abuelos maternos Joaquin Méndez y María Dominguez de esta vecindad. Púsele por nombre Manuel. Fueron sus padrinos Don Manuel Avalle y su hermana Doña Elisa, solteros, vecinos de Pontareas a los que advierto de lo que deviene del ritual romano. Son testigos Manuel Carrera y Domingo Groba, casados, de esta vecindad, todos de oficio labradores menos los padrinos que son propietarios y para que conste lo firmo en día de la fecha “

Nota- En su partida de nacimiento aparece literalmente Merino. Entendemos que se trata de una castellanización del apellido Mariño, dado que en la partida de nacimiento de sus hermanos, Constante, María del Consuelo o Aurelia y con grafía distinta aparece correctamente su apellido Mariño”


Nada ha podido aportar este cronista al periodo de juventud de Manuel Mariño. Creció en una familia numerosa rodeado de hermanos de los que debió ser el mayor. Hemos registrado en partidas bautismales a Maria del Consuelo Mariño Mendez (17-10-1880), a Aurelia Mariño Mendez(7-10-1886) a Constante Mariño Méndez (25-7- 1887). Algunas referencias nos hablan de su asistencia a la escuela de Oleiros, aunque este apunte se hace como una mera conjetura:

Home culto, amante da lectura e dunha ben cuidada caligrafía, cousa pouco corrente, tal ves fora á Escola da Fundación benéfico-docente do teniente coronel retirado D. José González de Oleiros. Mariño dende ben mozo mostrou inquietudes sociais, tanto por crear escola como por redimir a miseria da aldea”.


Manuel Mariño vive una época marcada en la zona del Condado por lo que algunos Historiadores vinieron a llamar la “Explosión Agraria”. Fueron impulsores de este fenómeno entre otros, personajes como el Abogado republicano Amado Garra, fundador de “ El Tea” y,  posiblemente acontecimientos como el “Mitín del Puño” en Cristiñade en 1911 o la muerte del dirigente agrario en Salvatierra Francisco Rodriguez “Pancho”, marcaron el espíritu beligerante del dirigente de Salvatierra.

 Según el estudio de Henrique Herves (Agrarismo y Societarismo campesino en el Condado 1900-1936) publicado en la revista de Estudios Soberasum ) Manuel Mariño aparece como socio fundador de la Sociedad de Agricultores “El Progreso” de Fiolledo, Oleiros y Salvatierra (1913). Asimismo, actuará a partir del año  1921, -fecha en la que se constituye de la mano de Manuel Puente la Unión Progresista del Distrito de Salvatierra de Miño en Buenos Aires- como su representante en el municipio, de forma que la Unión colaborará con la Federación Agraria de Ponteareas durante 1924-1925 en la creación de cuatro nuevos sindicatos agrícolas, en Oleiros, Salvaterra, Pesqueiras y Meder.    



Con fecha 24 de Marzo de 1924, bajo la Presidencia del Delegado Gobernativo Señor Martínez y siendo Alcalde de la Corporación Don Francisco Piñeiro Groba, Manuel Mariño es elegido Primer Teniente Alcalde, al lado de Antonio Pérez Ojea como Segundo y Ángel Rodríguez Martínez como Tercero, dejando atrás una negra etapa marcada por la hegemonía del cacique Ramón Alonso.




En el año de 1930 en la Casa del Pueblo de Madrid,  “La Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra”, en convocatoria hecha por la UGT, llama a su participación a las federaciones agrarias de toda España. Manuel Mariño tendrá un papel relevante en todo este proceso.

Transcribimos del documento original literalmente:

Representacion- “Las secciones representadas en el congreso como asimismo los nombres de los compañeros que asistieron al mismo, son los siguientes:
Sociedad Obrera de Fiolledo, Oleiros, Salvatierra, Leirado de Salvatierra: Manuel Mariño con 310”

Primera Reunión- Celebrada el 19 de Octubre de 1930, a la que asisten los siguientes compañeros: Navarra: Salustiano Luri; Andalucia Oriental: Francisco Zafra; Galicia: Manuel Mariño…..

Tercera Reunión- Celebrada el 22 de Octubre de 1931, a la que asisten los compañeros siguientes: Aragon: Juan Sancho; Asturias y León: Santiago Alvarez; Extremadura: Manuel Márquez; Galicia: Manuel Mariño.

Elección de Delegados Regionales- Dando cumplimiento a los Estatutos se procedió a hacer la elección de los compañeros que habían de ostentar los cargos regionales. Hecho el escrutinio, las designaciones recayeron en los compañeros siguientes:
Andalucía- Francisco Zafra de Montilla (Córdoba)
Aragón- Juan Sancho García de Ejea de los Caballeros ( Zaragoza)
Galicia- Manuel Mariño de Salvatierra de Miño

Altas y bajas- A continuación se inserta la relación de organizaciones que a 30 de Junio de 1932 pertenecen a la Federacion Nacional de Trabajadores de la Tierra

 

En otro orden de cosas y buscando lo meramente anecdótico podemos evocar algún pasaje vivido por Mariño y rescatado de las hemerotecas como el día que su hermana Aurelia es atropellada por un tren en la Estación de Salvatierra sufriendo heridas de consideración en Octubre del año 1923 o aquel otro más pintoresco pero esclarecedor de su firme postura anticaciquil y anticlerical, en la que se le impone una sanción de 100 pesetas de la época al ser denunciado por el cura párroco, a la sazón, José Pérez Redondo, por falta de respeto al culto(3 de Mayo de 1928).

Con la llegada de la Segunda República y mientras mantiene esta intensa actividad como agrarista es nombrado Alcalde de Salvatierra entre los años 1931 a 1934. Durante esta legislatura promovió la escuela de niñas en el año 1932 y construyó a Ponte do Ferrón.

 

Entretanto su relación con Manuel Puente se afianza fruto de muchos años de afinidad personal e ideológica. Tres años antes de la llegada a la alcaldía de Salvatierra de nuestro personaje y en el mes de junio de 1928 su entrañable amigo, Manuel Puente, en calidad de Presidente de la “Unión Progresista” de Buenos Aires, arriba al puerto de Vigo a bordo del transatlántico “Antonio Delfino”, en compañía de su esposa Cesira Flogia. En los muelles Don Manuel Mariño junto con otros destacados agraristas (Camilo Rodríguez, Manuel Pérez Troncoso) aguarda la llegada del Acaudalado Empresario. Pocas semanas después ambos, Mariño y Puente, visitan las dependencias donde tiene su despacho el Gobernador Civil para cursar la oportuna invitación al mandatario al acto inaugural de un edificio en Salvatierra. En ausencia del Gobernador son recibidos por el Delegado Provincial don Miguel Martínez, que alude algunos contratiempos con las fechas. El entendimiento y complicidad de los dos dirigentes agrarios, se pondrá de manifiesto en la inauguración del edificio de la Sociedad Progresista de Salvatierra de Miño, acto en el que ambos se prodigaron en reciprocas muestras de ensalzamiento. (Articulo siguiente) Esta relación habría de tener en el futuro una crucial influencia en el destino del ahora alcalde, aunque esto es parte de acontecimientos venideros.




En febrero de 1936 retoma la alcaldía de Salvatierra de Miño en un año que habrá de fatídico para todas aquellas personas con ideología “sospechosa”, tal era su caso por ser militante de la izquierda republicana. El 18 de Julio de 1936 se produce la sublevación contra la que Mariño intentará combatir con los medios a su alcance como regidor de la villa.


Cuando comprende que todo está perdido pasa a Portugal ayudado por vecinos de la villa. Sus pertenencias y su casa son saqueadas apenas pone sus pies en la otra orilla. Algunos apuntes (https://xastredacarqueixafiolledo.com/) sobre este particular señalan que recibió ayuda de los falangistas Carlos Suárez Orge y el médico de Arantei Arturo Queimadelos ( a bordo de cuya piragua atraviesa el curso fluvial del Miño) aunque en otros foros se habla de que recibió ayuda de Alfonso Gonzalez Troncoso. Ambas versiones resultan verosímiles, si bien y aunque resulte arriesgado desde la perspectiva de los años, nos resistimos a etiquetar al galeno Queimadelos en la órbita falangista más allá de una pose para lidar en tiempos difíciles. Sea como fuere, tiene lógica la ayuda de Don Arturo Queimadelos a Manuel Mariño por cuanto este último había contribuido con su apelación unos años antes (1930) a resolver un litigio que había enfrentado por la propiedad de la plaza de médico en Salvatierra a este con Don Manuel Alonso Fernández.

De su periplo en Portugal las páginas se quedan en blanco. Mis indagaciones me llevan a la certeza de que debió ser un periodo duro de supervivencia, por lo que se desprende del hecho registrado de su aprehensión por la Policía Internacional y de defensa del Estado PIDE entre los meses de Agosto a Octubre del año 36, según se colige del Registro geral de Presos, Serviços Centrais. Nº 3655. El Historiador Don Manuel Lamas confirma este hecho y detalla su detención en Portugal y su reclusión durante un mes en los calabozos de Monçao y posterior traslado a la capital.  De cómo esquiva este giro del destino se apunta desde la fuente citada a la ayuda del Embajador Español. Nos imaginamos además la mano amiga de la Comunidad agrarista en Argentina movilizando a la no menos numerosa Comunidad Gallega en Lisboa y sobres manoseados de escudos sobornando a los esbirros de Salazar.  

Algunos años más tarde, en 1939, hay referencias orales que no puedo contrastar de su presencia en Tarragona, Reus y Barcelona, desde donde logra pasar a Francia. Una vez en el país galo, se dirige a la ciudad de Burdeos donde logra embarcar en el paquebote Formose, con destino a Buenos aires donde llegará el 19 de Agosto de 1939, culminando así un largo y desesperado exilio.


 


A salvo ya y en un país extranjero pero amistoso -en contraposición a aquel país propio pero tan hostil- Manuel pone fin a tres largos años de éxodo y se reencuentra con su viejo amigo Manuel Puente. http://largandolastreyletras.blogspot.com.es/2011/02/historias-de-salvatierra-de-mino-un.html  En el mismo año de su llegada recibe un homenaje de la Sociedad Unión Progresista del Distrito de Salvatierra de Miño. Manuel Puente tiende una vez más una mano al amigo y se compromete ante el Director de Inmigración argentino a proporcionarle trabajo a Mariño en una fábrica metalúrgica de su propiedad o, en su defecto, en los negocios de joyería o garajes de automóviles que atendía.

Como buen Gallego Mariño debió sentir pronto los aires de morriña. Con el decreto del 9 de octubre de 1945 aprobado por el gobierno Franquista se concede el indulto al condenado por delito de rebelión militar. El dirigente encontrará la motivación que buscaba para regresar a su tierra. A finales de los años cuarenta regresa a su querido barrio de a Salgosa, en Fiolledo y es allí donde pone fin a sus días (según nota al margen que figura en su partida bautismal) el 15 de febrero de 1967 en el barrio de Salgosa. Fiolledo. Murió longevo con una provecta edad.


A bo seguro que recibiu a morte sereo, canso de fuxir dela e sabedor de que seus ósos terían un lugar no Camposanto da súa aldea. El sabía que a ignonimia ensañárase con seus compañeiros de fatigas e que moitos deles ainda seguían agochados en cunetas e baldíos.



Manuel Puente o seu amigo de toda unha vida fora fundador da editorial “Nos” promovendo as edicións de “As Cruces de Pedra na Galiza”, “Albumes de Guerra”, e “Sempre en Galiza”. Nesta obra o inmortal Castelao deixou escrito: “O verdadeiro heroísmo consiste en trocar os anceios en realidades, as ideas en feitos”, sen dubida referíndose sin sabelo -ou cecais non- a todos aqueles que como Manuel perseguiron, ainda a risco da sua vida, o anceio dunha sociedade mais xusta.






FUENTES:

Archivo diocesano de la Catedral de Tuy.

 Henrique Herves (Agrarismo y Societarismo campesino en el Condado 1900-1936) publicado en la revista de Estudios Soberasum.

Transterrados y emigrados: una interpretación sociopolítica del exilio gallego de 1936 Xosé M. Núñez Seixas y Ruy Farías Universidade de Santiago de Compostela.

La amargura de la Guerra civil en Salvatierra de Miño. Juan José Pino Alvarez.

Pagina web-Blog http://xastredacarqueixafiolledo.com/ Administrador Don Manuel Lamas

Centro de studios Migratorios latinoamericanos.

Arquivo Nacional Torre do Tombo

Hemeroteca- La libertad, Pueblo Gallego, La Gaceta de Madrid.....

*- Nota: Cabe la posibilidad de un error de transcripción de los archivos parroquiales a los archivos de la Diócesis por cuanto en estos últimos aparece como fecha de nacimiento el  11 de Febrero de 1877 y en aquellos el año 10 de febrero de 1882. Nos inclinamos por la segunda fecha dado que en los mismos archivos Diocesanos ponen fecha de nacimiento a su hermano Constante Mariño Méndez en el mismo año de 1887 en el mes de Julio, supuesto este del todo improbable por razones obvias.


Agradecimientos a Don Manuel Lamas, Don Antón Lorenzo.

viernes, 28 de agosto de 2015

RESONANCIAS DEL MOTOR EN SALCEDA DE CASELAS Y SALVATERRA DE MIÑO

Desde aquellos primeros automóviles a nuestra época, los medios de transporte han evolucionado en sus diseños y tecnologías. Lo han hecho también las infraestructuras por las que transitan. Daremos un breve repaso a este proceso centrándonos en la zona a la que venimos dedicando tradicionalmente estas informaciones (Salceda de Caselas y Salvaterra de Miño, Principalmente)

Plaza de Abastos. Esfarrapada-Salceda de Caselas- AMI


Las primeras matriculas de las que tenemos constancia en la Provincia de Pontevedra fueron en algún caso pioneras: PO-2 (1903) , PO-10 (1904) PO-12(1905) PO-17 (1906)PO-31 (1907), PO-54 (1908), PO-65 (1909) PO-84 (1910) PO-107 (1911) PO-135 (1912) PO-180, (1913) ETC. 


Manuel Alias "Primo" a la izquierda de la imagen Barreiros 115 Salvaterra a la derecha Suso Presa


La irrupción de estos- para muchos- espantosos artefactos, produjo importantes cambios en la Sociedad de la época. Se hizo necesaria la construcción de carreteras y dieron un vuelco las comunicaciones. Se aprobaban los expedientes de expropiación de fincas: En Salvaterra y Salceda de Caselas y para el tramo segundo de Porriño a Salvaterra se dotaba un presupuesto que hoy se nos antoja ridículo de 61.636,10 pesetas y  6.772,45 respectivamente  (  fecha 28 de mayo de 1920)

Empresa Ojea 4 de mayo de 1936 El Tea
Empresa Raul. 27 de Julio de 1930 Semanario Nueva Cañiza

Las preocupaciones y las demandas sociales pasan a contemplar aspectos derivados de la importancia de las comunicaciones. En Salceda de Caselas y según recoge El Correo de Galicia, una representación del pueblo hace patente su disgusto al Ayuntamiento ante las deficiencias observadas en la concesión del transporte de viajeros entre Salvatierra y Vigo a lo que la corporación municipal acuerda nombrar una comisión para plantear esta demanda ante la Junta de Transportes.





Transportes Viuda de Carlos Suarez



Se sancionan nuevos servicios entre las diferentes poblaciones: “ Se ha puesto en circulación el servicio de automóviles entre Salvatierra y Mondariz para recoger a los viajeros que lleguen en el tren correo y en el tren rápido de Madrid” 26 de Junio de 1912”



O por el contrario la supresión de una parada es susceptible de convertirse en noticia como ocurre algunos años después en la parroquia de Uma: Parada-coche de línea: El coche de línea de la Empresa Raul, con servicio Mondariz-Vigo (Ida y vuelta) por estas parroquias de Uma-Guillade-Batallanes, anulará las tradicionales paradas del Puente y del cruce de Batallanes, creando una nueva y única parada delante del comercio y panadería del Señor Outón Rodríguez ( Casa Nube en Uma). Rogamos se tenga en cuenta esta innovación.  Diciembre 1968





Por otra parte los beneficios del transporte tienen por contrapartida una cara menos amable. Comienzan a producirse accidentes que en muchos casos ocasionan considerables pérdidas de vidas humanas, como este ocurrido en Fornelos que provoca la muerte de un joven y heridas graves a otro:  (Buscar el accidente del confurco)






El Compostelano 5 de agosto de 1924


Curiosamente años más tarde  un periódico diferente deja constancia de un accidente similar en el que se ve implicado una víctima del accidente anterior: Luciano Fernández Souto que tiene escrito en su destino los percances viarios en vehículos pesados.

11 DE ABRIL DE 1929



En algunos casos como en este otro ocurrido en la Fillaboa de un transporte de la Fabrica “ Candeira Y Cia” no hubo que lamentar pérdidas de vidas humanas

 6 de agosto de 1924


El  mal estado de las carreteras era causa frecuente de percances automovilísticos que engrosaban una incipiente estadística de accidentes y siniestros varios.

 11 DE ABRIL DE 1929
12-DICIEMBRE DE 1929




Y cuando no resultaba del mal estado de las vías o de la imprudencia de los conductores se sumaban factores imponderables o vacunos:

 1 DE JULIO DE 1960



El transporte sirve como dinamizador de las economías locales favoreciendo el intercambio de productos en mayor cantidad y a mayor distancia permitiendo el transporte de pasajeros y enriqueciendo las relaciones con otras comunidades tradicionalmente más alejadas.


Fotografía del Libro Vigo por Magar. Panadeiro de Tortoreos en la calle Arenal año 1964




Los servicios de autobús abrían nuevas oportunidades al ocio conociendo nuevos lugares:
 Jóvenes de Salceda de Caselas en una excursión a la Isla de la Toja en 1965


Jóvenes de Salvatierra en la Toja



Grupo de jóvenes de Salvatierra en la Toja
Si bien es cierto que genera problemas nuevos a los que las autoridades deben enfrentarse:



15 de Diciembre de 1929

24 de Abril de 1970



No obstante la adquisición de un vehículo, especialmente en los felices veinte, no estaba al alcance de cualquiera. El precio de uno de estos revolucionarios medios de locomoción en la época era realmente prohibitivo y solo algunos privilegiados y adinerados ciudadanos podían permitírselo, Un Pontiac Fisher de seis cilindros se anunciaba en el año 1929 por 8700 pts  y la ciudad de Vigo era el lugar donde se realizaban estas transacciones.( Garaje Arosa, Vigo Garcia Barbon 22 BUICK- Chevrolet, o tambien Donnet-Zedel y Renault, Sr Andre Baud Policarpo Sanz 31). Como reflexión diremos que el precio de estos autos suponian autenticas fortunas teniendo en cuenta que en esta época una Perra Gorda ( 10 céntimos de peseta) nos permitía adquirir aceite, pan u otros artículos de primera necesidad y existía todavía la perra chica ( 5 céntimos de peseta)

Mayo de  1927



Así pues, no era de extrañar que una buena parte se desplazase en bicicleta ( el que podía) y que algunos irrumpieran en las fiestas y romerías con las perneras del pantalón de tergal sujetas con gomas o pinzas para otorgarse el estatus de poseedor de una bicicleta, lo cual era considerado como un signo de solvencia y prosperidad personal, aunque todo hay que decirlo, en aquellos tiempos como en estos, los había que iban de farol, y no habían tenido más remedio que llegar a la fiesta por su propio pie. En fin, picardías de la época aparte, comenzaron a aparecer también las motocicletas y Motocarros que poco a poco formaron parte del paisaje urbano.


Motoristas de Salvaterra saliendo de la Estación. Finales de los 50.
Dos mozas garridas sobre una Montesa Impala


Maria Elena Muiños, María Luisa Rivera, María Elena Malvar,
 Maria Carmen Soto y Esther Presa en la Estación de Salvaterra


Desde los periodos de posguerra a nuestra época se produce un crecimiento exponencial del uso del automóvil. Ademas de un instrumento de trabajo y desplazamiento, el coche se convierte en todo un símbolo de bienestar. En los años 60 y 70 comenzamos a ver en España los primeros haigas. Debió resultar curioso a mediados de los 60 ver circular por las precarias carreteras de Salceda este Mastodonte americano fabricado en Argentina. Se trataba de un Rambler Clasicc Crosscountry modelo 660 de 1963, con casi 4000 cc. Posiblemente muchos niños de la época, hoy sexagenarios, guarden en su retina el paso de este imponente vehículo que llegó a Salceda de mano del Empresario Coruñés Manuel Patiño. Este emigrante emprendedor, había conocido durante su etapa en la emigración a una muchacha de Pegullal: la jóvén Elsa Souto Suárez, hija de Antonio Souto de Alxén y de Natalia Suárez de Pegullal contrayendo matrimonio y afincándose en Buenos Aires

  Las dimensiones del vehículo hicieron necesario ampliar el camino de acceso a la casa de Doña Natalia Souto situada en la cercanías de la actual poza de Lamela. En la primera foto Gustavo Patiño, el niño que desde la trasera de la ranchera mira a la cámara. (Foto de Familia Elsa Souto, y sus hijos Gustavo y Marcela Patiño)




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FUENTES:
-Hemeroteca :Semanario Nueva Cañiza, El Tea, Pueblo Gallego, El Correo de Galicia, El Compostelano
-Vigo por Magar II- Edición Manuel Bragado. Edición Xerais de Galicia
-Web site- http://www.matriculasdelmundo.com/year.php
-Agradecimientos a Elsa Souto,Gustavo Patiño y Marcela Patiño.