
"Padre e hija" Raquel Reis- Brasil
....Ahora yo le doy de comer. Es una labor paciente, penosa y triste. Apenas sostiene la cuchara con los alimentos pasados por el túrmix. Los restos de las papillas se descuelgan por sus comisuras y resbalan por su babero hasta el suelo. Eructa como los bebes gruesos eructos de hombre y tengo que ladear su cabeza para que la ingestión de los líquidos pueda calmar su sed y no inundar el vello de su pecho. Pero no me quejo porque las cosas que hay que hacer se hacen, sin más.
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